
No le gustaban las orejas de su hijo

En abril del año pasado, una mujer en Turquía mató a su hijo de 10 años porque «tenía las orejas demasiado grandes».
Nuray Sacan dijo que estranguló a su vástago «porque sus enormes orejas estaban arruinando su vida».
Aunque el menor ya había recibido una intervención quirúrgica para mejorar el aspecto de sus orejas en el hospital Gazi de Ankara, la madre no quedó satisfecha con los resultados y de inmediato se lo hizo saber a los cirujanos.
Sacan llevó a su hijo al baño y lo asfixió con su propia bufanda. Después fue sorprendida cuando huía del nosocomio e impactó su auto con otro vehículo.















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